Los televisores de buena parte del mundo se encendieron el 27 de marzo para presenciar el debut de la temporada 2011 de la Fórmula Uno. Alemanes, españoles, ingleses, italianos, suizos, rusos e indios permanecerán esta temporada frente a las pantallas para ver las evoluciones de sus pilotos. Incluso los japoneses intentarán aliviar su drama tras el tsunami siguiendo al sauber de Kobayashi. Brasil, de nuevo, será el país americano donde la máxima competición automovilística tenga más repercusión, con la presencia de Felipe Massa a los mandos de un Ferrari, y del veterano Barrichello con su Williams. Pero no será el único. No, porque en Venezuela y México las ilusiones se encienden de nuevo, tras muchos años de ausencia, gracias a Pastor Maldonado y Sergio Pérez respectivamente. Los que fueran campeón y sub campeón de la GP2 en 2010 cuentan con una oportunidad única para hacerse un hueco en la competitiva parrilla de la F-1 y a buen seguro que tendrán a amplias masas de sus países detrás para apoyarles.
En Venezuela, el Williams de Maldonado será el primero en competir en la Fórmula Uno desde que lo hiciera Johnyy Cecotto en 1983, y 1984. Es decir, antes de que naciera Maldonado. En México, por su parte, todavía hace más tiempo, puesto que el último mexicano en pilotar uno de estos bólidos fue Héctor Rebaque en 1981.
Ahora, serán cuatro los pilotos latinos en la parrilla, aunque tan sólo uno de ellos, Felipe Massa, parte con ciertas opciones de luchar por el título y brindárselo al continente. Algo que no ocurre desde que su compatriota, Ayrton Senna, lograra su tercer y último campeonato en 1991. Tres años antes de fallecer en el trágico accidente een el Autódromo Enzo e Dino Ferrari de Imola, Italia, durante el Gran Premio de San Marino de 1994.
Desde España, seguro que muchos inmigrantes mexicanos, brasileños y venezolanos, seguirán con entusiasmo a estos pilotos que correrán junto con los Alonso, Vettel, Schumacher y compañía y que, además, vendrán a España en dos ocasiones. Del 20 al 22 de mayo en Montmeló (Catalunya) y del 24 al 26 de junio en el circuito urbano de Valencia. Lástima que los precios prohibitivos en uno y otro lugar harán que muchos se queden con las ganas de ver de cerca a los pilotos. Sí, porque el "gran circo del motor" es bastante inaccesible para la gran cantidad de familias que sufre para llegar a fin de mes y que, como mucho, podrá escuchar el sonido de los motores desde la playa de la Malvarrosa en Valencia. En el caso de Barcelona, todavía lo tienen más difícil. Eso sí, siempre podrán sentarse en el sofá de casa y verlo por la tele que, de momento, eso sí es accesible.