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Boubacar Fall, el rey del ‘Afroaerobic’ |
| Madrid |
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JÉSSICA MARIDUEÑA G. Llegamos al llamado Espacio Arte, una tienda ubicada en el barrio de La Latina. Su decoración es colorida. Está plagada de esculturas, collares, adornos e instrumentos africanos: djembes, dumdums, koras… Todos evocan este continente. Pero no es lo único que te traslada a aquella tierra. En el sótano, los gritos y movimientos de cinco personas –tres españoles, un argentino y un senegalés– también hacen lo suyo. Despojados de los zapatos, entran en contacto con la naturaleza. Sus chillidos son una imitación de los sonidos que realizan los animales. Practican la danza Soko, un ritmo popular de Guinea que se interpreta en diferentes ceremonias. Los introduce en la materia Boubacar Fall (32 años), conocido por sus cercanos como Bouba, un senegalés que se crió en un barrio bohemio de Dakar, cuna de reconocidas fi guras, y que llegó a Madrid hace ocho años. Formado en la Escuela Nacional de Arte y ex miembro del Royal Ballet de su país, es un profesor atípico que utiliza sus conocimientos en arte como fuente de sustento y como fórmula de integración. La sesión que realiza junto a sus alumnos se llama Afroaerobic, una rutina que consiste en calentamiento, coreografía y estiramientos basados en el yoga. Sus pupilos se muestran encantados y confi esan satisfacción con el trabajo que realizan desde hace más de tres meses. “Te libera de tensiones. Sirve para mover la mente y el espíritu, se aleja de lo artifi cial”, refi eren los españoles Javier y Marta, de 44 y 41 años, respectivamente. Danza para soltarse Los halagos no terminan para este grupo de “juniors”, que profesionalmente se dedican a la música clásica. “Venimos de una formación contenida y técnica y la danza africana nos ayuda a soltarnos”, dice el argentino Rafael (44 años), mientras su compi, la española Cristina (44 años), destaca lo divertida que resulta la clase. En la sala se respiran endorfi nas. Bouba explica que la práctica les permite “desatarse”. “Muchas veces no podemos gritar y sacar todo lo que tenemos recogido en la tripa, pero cuando lo hacemos, extraemos todo lo que nos afecta”, cuenta a Sí. De los que se aproximan a esta experiencia, Bouba refi ere que la primera toma de contacto es tímida, pero con el tiempo se regocijan. “En África nacemos viendo la cultura como parte de la vida”, explica el artista, que fundó en 2004 el grupo de danza Latido Africano y que utiliza también en sus clases partes de ceremonias espirituales africanas como una fórmula de sosiego. “Integración total” Durante la sesión, los alumnos cuentan y cantan en lengua autóctona (wolof, la habla el 80% de la población senegalesa). “Es integración total”, subraya orgulloso Bouba, cuyos alumnos aprenden algunas cosas en poco tiempo. A sus clases acude, entre españoles, franceses, belgas, italianos, argentinos, búlgaros, iberoamericanos y africanos, un total de 50 personas, divididas en diferentes grupos. Bouba es un manitas en el mundo artístico. Además de la danza, tiene habilidad con la percusión y la narración en calidad de cuentacuentos, y ha impartido junto con la Comunidad de Madrid diferentes talleres para niños y adolescentes. Por eso, no quiso perder tiempo y, utilizando como gancho sus dotes creó la asociación África Danza, pensada como una iniciativa de encuentro para fomentar la integración entre mayores. A través de sus talleres, introduce a sus alumnos en el conocimiento de una parte de África y complementa el aprendizaje con encuentros mensuales dirigidos a los que forman parte de la asociación y, en general, a todos los que estén interesados en acercarse al continente. Acuden a un restaurante senegalés para degustar platos de esa tierra, a un espacio en donde narran cuentos africanos y a conciertos y discotecas en donde escuchan música africana y del mundo. Es un día para departir, compartir y conocer. Así siente Bouba que el sueño se cristaliza. Cada vez más gente se acerca con entusiasmo a su iniciativa. “Yo quería contar con un espacio en donde se conozcan otras realidades del continente, no sólo lo que se cuenta”, explica. África representa para Bouba pura vida, libertad, paz, alegría, y color. MÁS INFORMACIÓN Tel.: 650 741 263 |






