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“El modelo catalán en inmigración va hacia una asimilación encubierta” |
| Catalunya |
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ELENA PRIETO LANDALUCE “Estamos contentos de que la defensora del Pueblo trabaje por la igualdad de todos los ciudadanos, especialmente de los que vienen a trabajar a este país”, asegura Albert Rivera, el líder de Ciutadans (C’s), a Sí sobre uno de los temas de actualidad del verano: el recurso presentado ante el Tribunal Constitucional contra la Llei d’Acollida. La campaña a las elecciones autonómicas de Catalunya está a punto de comenzar. Previstas para este otoño, aún no hay fecha ofi cial, y Rivera es uno de los candidatos a presidir la Generalitat. En la actualidad, su partido es la sexta fuerza política de esta comunidad y su postura en materia de inmigración es clara. En su día, C’s votó en contra de la ley porque “no se puede condicionar los derechos sociales de las personas a la lengua que hablen” y porque “no se puede estar a favor de una política que pretende uniformizar a la gente.” “Me parece absolutamente denigrante que esta ley condicione el certifi cado de arraigo a un nivel lingüístico. Es inaceptable, sea la lengua que sea. Sólo genera escalones entre los ciudadanos que hablan un idioma y otro”, añade Rivera. Y ante el rechazo mostrado por asociaciones de inmigrantes en defensa de la ley, asegura que “es un error que las entidades se pronuncien en contra de que precisamente no se exijan niveles lingüísticos para tener derechos sociales. Me parece que a algunas entidades se les está creando el temor de que con este recurso se ponen en peentrevista ligro sus derechos cuando es al revés; los derechos los van a tener igual, y en todo caso, lo que no van a tener es que acreditar ningún nivel lingüístico”. Según Rivera, la dirección de las políticas catalanas en materia de inmigración “va hacia un modelo de asimilación encubierto, ya que ésta forma parte de la tesis fundamental del nacionalismo. Pero, además, se le quiere poner una pátina progresista, y es todo lo contrario, porque en Europa la está llevando a cabo la extrema derecha”. Este liberal progresista apuesta por “la integración, siempre respetando la identidad, la libertad, la lengua y el origen de las personas”. Las competencias, a la UE “No podemos pretender convertir a la gente en españolitos o en catalanitos”, dice, y confía en que en un futuro inmediato sea la UE quien tenga las competencias en materia de inmigración para que los ciudadanos tengan los mismos derechos, sin importar el país en el que vivan. “Las fronteras europeas son las que son, y España debiera ser el primer interesado, por nuestra condición de país receptor de inmigración, en armonizar las leyes europeas para que no se produzcan estas cosas tan surrealistas de que alguien venga a España y, dependiendo de la comunidad autónoma en la que esté, tenga unos derechos u otros”, asegura. “El handicap de lo que nosotros planteamos es que es verdad que los países de la UE tienen una serie de servicios garantizados por la constitución y por ello se necesita calcular el fl ujo migratorio”, explica, y propone hacerlo a través de “visados o que una persona busque trabajo durante un tiempo y, si lo encuentra, se quede”. “Deberíamos encontrar una manera de controlar esos fl ujos y no creo que sea ir parando a la gente. Yo en Finlandia tenía que ir a la Policía a sellar. Lo hacen en todos los países”, asegura. “La actual crisis económica no es motivo para que debamos cambiar de forma drástica nuestra política coyunturalmente”, cuenta Rivera. “No hay que olvidar que, si recuperamos nuestra situación económica a mediano plazo, España no va a dejar de ser, por suerte, un país de recepción de inmigrantes”, afi rma. Desde su punto de vista, “la Generalitat debe incrementar las políticas de integración. El problema es que la Generalitat tiene otras prioridades. Están construyendo una arquitectura prácticamente de Estado que implica un gasto excesivo y superior a lo que tienen otras comunidades autónomas.” Sobre el derecho de voto de los inmigrantes, C’s propone “incrementar el abanico de países que tengan convenio recíproco con España cuando se trate de países con amplia población en este país”. Rivera asegura también ser partidario de que “quien pague impuestos, quien esté integrado en nuestro país, acabe teniendo derechos políticos para no sentirse excluido de la vida pública, porque, si no, estás creando espacios de gente que no se siente representada.” C’s también se negó a fi rmar el pacto político por la no instrumentalización de la inmigración con fi nes electoralistas y Rivera explica sus motivos: “Creemos que lo que no hay que hacer es fomentar la xenofobia, ni el racismo, ni dinamitar la convivencia. Por lo tanto, tenemos que ser muy cautos a la hora de hablar de inmigración, pero no podemos usurpar ese debate a los partidos”, concluye. Comentarios (3)Escribir comentario |






