Los inmigrantes que se encuentran sin papeles en España y sean padres de hijos menores de edad con nacionalidad española no necesitarán aportar un contrato de trabajo para solicitar la regularización de su situación en el país ya que el nuevo arraigo familiar contemplado en el Reglamento de la Ley de Extranjería no exige presentar ese documento para iniciar la tramitación.
Los extranjeros que soliciten un visado para entrar en España deberán facilitar las huellas dactilares de los diez dedos de las manos, una información biométrica que será almacenada durante un máximo de cinco años.